Conjuntivitis en Mascotas: Causas, Síntomas y Tratamientos Previos
La conjuntivitis es una de las afecciones más comunes tanto en los perros como en los gatos. Su origen puede ser variado. En este informe te contaremos qué es, las causas que la producen, signos clínicos asociados y medidas previas antes de ir a la consulta veterinaria.
¿Qué es la conjuntivitis en las mascotas?
La conjuntivitis refiere a la inflamación de la conjuntiva, una membrana transparente que rodea al ojo y lo protege. Al inflamarse sus vasos sanguíneos podemos ver lo que se conoce como “ojo enrojecido”. Según la afectación, la conjuntivitis puede ser unilateral (afecta a un solo ojo) o bilateral (cuando afecta a ambos ojos).
Es posible que la inflamación empiece en un ojo y posteriormente se traslade también al otro, pudiendo afectar de la misma manera tanto a perros como gatos e incluso seres humanos, ya que muchos aspectos clínicos de esta patología son similares entre especies.
- Causas frecuentes
- Virales
- Bacterianas
- Alérgicas
- Déficit de lágrima u ojo seco
Las causas bacterianas son más comunes en perros, mientras que las virales son más comunes en gatos.
La conjuntivitis causada por déficit de lágrima u ojo seco se da en perros de ojos saltones u braquicefálicos (bulldog, pug, chihuahua, pequinés, etc.) Es una patología compleja que requiere un seguimiento continuo, ya que en casos graves pueden aparecer tanto úlceras (lesiones corneales) como opacidades pudiéndose generar déficit visual severo si no se tratan a tiempo, ya que se provoca una inflamación crónica de la córnea, la conjuntiva y las glándulas lagrimales.

Cuales son los signos clínicos de la conjuntivitis en mascotas
Los signos clínicos que nos llamarán la atención serán rascado ocular, enrojecimiento. En algunos casos, observarás que a tu mascota le cuesta abrir el ojo afectado. Cuando lo hace, verás cómo el globo ocular está irritado y rojo por la inflamación de la conjuntiva. El animal mostrará un rechazo absoluto a la luz, tanto natural como artificial. También presentarán epifora (lagrimeo), lagañas que podrán ser amarillentas, verdosas o hasta incluso transparentes. En este último caso, nos indican presencia de inflamación ocular. En el caso de que sean amarillentas o verdosas sugieren proceso infeccioso (viral/bacteriano).
Tratamiento previo a la consulta veterinaria
Los tratamientos varían según el agente causal. HASTA QUE EL MÉDICO veterinario DETERMINE LA CAUSA NO ES ACONSEJABLE SUMINISTRAR NINGÚN PRODUCTO QUE NO SEA PARA REHIDRATAR O LIMPIAR, YA QUE PODRÍAMOS ESTAR EN PRESENCIA DE OTRA PATOLOGÍA O BIEN RETRASANDO LA CURACIÓN SIN ALIVIAR LOS SÍNTOMAS.

Es por esto que hasta tanto se haga la visita al veterinario se deberán realizar limpiezas con solución fisiológica fría exclusivamente (tanto las limpiezas con té como con otras sustancias generarán mayor irritación y por ende mayor tiempo de curación clínica).
En el caso de conjuntivitis alérgicas o bacterianas en ausencia de úlceras corneales con moderada inflamación se recetarán colirios con corticoides tales como el softal colirio, ya que presenta combinación antibiótica/antiinflamatoria reduciendo proceso inflamatorio local y ejerciendo actividad antimicrobiana.
